MILLENNIUM
PACE, de Jaime Francisco Ripoll Martins
OBRA OBLIGADA DE LA SECCIÓN
PRIMERA
Tras
la amable petición formulada por la Comisión
Organizadora del 36 Certamen Internacional de Bandas de
Música Vila d’Altea para la composición
de la obra obligada correspondiente a la sección
Primera de esta competición bajo el lema Música
para la paz y la concordia entre culturas, surgió
la idea de recrear musicalmente uno de los textos líricos
más conocidos de San Francisco de Asís (1182-1226).
Así
pues, la futura obra nacía ya con una clara vocación
coral.
Este
religioso italiano, nacido en Asís (Umbría),
fundador de distintas órdenes religiosas, influyó
profundamente en el pensamiento de la Iglesia Católica
llevando a cabo su ideal por la vía del Evangelio
vivido más que predicado, abriendo una vía
más auténtica a la sociedad cristiana por
el camino de la simplicidad radical, la pobreza absoluta
y la humildad.
Hoy
día mucha gente sigue admirando la figura de S. Francisco
de Asís por su irrenunciable amor por la paz.
De
este sentir general nace el título de la obra “MILLENNIUM
PACE”, que quiere ser más bien un anhelado
deseo de paz para toda la humanidad en este nuevo milenio
que hemos iniciado.
Este
tríptico sinfónico-coral se desglosa en los
siguientes subtítulos:
I. Desencuentro
En él se intenta recrear
musicalmente el, por desgracia, actual desencuentro que
la humanidad sufre con innumerables focos de violencia esparcidos
a lo largo de toda la geografía mundial.
II. Meditación
En medio de tanto desasosiego,
aparece un lugar para la reflexión a través
de la conocida Oración de San Francisco de Asís,
que es tratada coralmente en su integridad, aunque también
se ofrece la posibilidad de su interpretación en
versión estrictamente instrumental
ORACIÓN
DE SAN FRANCISCO DE ASÍS
Señor,
haz de mí un instrumento de tu paz.
Donde
haya odio, siembre yo el amor.
Donde haya ofensa, ponga yo el perdón.
Donde haya discordia, ponga yo la unión.
Señor,
haz de mí un instrumento de tu paz.
Donde
haya error, introduzca yo la verdad.
Donde haya duda, ponga yo la fe.
Donde haya desesperación, ponga yo esperanza.
Donde haya tinieblas, ponga yo la luz.
Donde haya tristeza, ponga yo la alegría
Oh,
Señor, haz que busque más consolar que ser
consolado,
Comprender que ser comprendido,
Ser amado cuanto amar
Señor,
haz de mí un instrumento de tu paz,
porque donde se recibe,
olvidando se encuentra uno a sí mismo,
perdonando uno es perdonado,
y muriendo se resucita a la vid eterna.
Oh,
Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.
III.
Fiesta de la concordia
En este último movimiento
la música intenta relajar la tensión acumulada
en el primer movimiento, conciliándose fraternalmente
los distintos elementos temáticos presentados en
los movimientos precedentes, abriendo de esta manera una
puerta de esperanza a la tan deseada reconciliación
y concordia entre las distintas civilizaciones.
Nota:
Esta obra ha sigut encarregada pel comité del Certamen
Internacional de Bandes de Música Vila d'Altea per
a interpretar-se com a obra obligada en la Secció
Primera de la seua 36 edició (1 de desembre del 2007). |